Los Entierros del Fundo "Las Ánimas"
En la hermosa Cordillera de Nahuelbuta, a 40 kilómetros de Curanilahue, en el sector llamado "Bajo Los Ríos" entre las cumbres más altas se ubica el Fundo "Las Animas", allí vivió una familia muy humilde, compuesta por 14 hermanos, de los cuales sólo uno era hombre, se criaron con muchas necesidades, pero a pesar de ello nunca pasaron hambre, pues desde muy pequeños todos trabajaron codo a codo con sus padres para parar la olla. Teodoro como único hijo hombre estuvo siempre preocupado de la situación económica y cuando se sintió suficientemente fuerte y grande para trabajar decidió irse a las nacientes minas de carbón de Curanilahue, de esta manera podría ayudar a su familia.
Teodoro siendo minero trabaja duro para sobrevivir. Pasa el tiempo y nunca se olvida lo que le tocó vivir en su vida de niño campesino, las visiones que todos decían ver al atardecer, velas que se movían, guaguas que lloraban etc. Eran recuerdos que en su mente adulta no podría olvidar jamás, todo eso había sido su vida pasada en el "Fundo Las Ánimas", en especial le gustaba recordar una experiencia que le tocó vivir cuando una tarde buscaba las ovejas para llevarlas al corral, cerca de un añoso boldo se le aparece un perro negro de gran tamaño, los colmillos le brillaban como si fuesen de oro, sintió mucho miedo, pero sacando fuerzas de flaquezas echa mano a su lazo lanzándolo justo al cuello del animal, éste tiró tan fuerte que le fue imposible sujetarlo, arrancó por la loma despejada y desaparece detrás de una piedra quedando allí sólo el lazo. Teodoro plantó un árbol en ese lugar para no olvidar el sitio preciso.
Las historias de entierros, de tesoros y leyendas que escuchó cuando niño junto al fogón de su humilde hogar lo llevó a pensar que allí tenía la oportunidad de hacerse rico, pero para estar más seguro aún, no dudó en acudir a una "sorteadora" muy famosa que había en Lota, esta le confirmó lo que pensaba y más aún le dijo que el entierro estaba a poca profundidad y que debía ir en noche de luna llena. Sin pensarlo dos veces juntó todos sus ahorros y cuando tuvo feriado en la empresa en que trabajaba arrendó un caballo, lo cargó con palas, picotas, mucha comida, harto trago y se fue al campo con una idea fija, buscó entre sus amigos a los de más confianza y también los que creía más valientes, que eran dos mozos jóvenes y fuertes a los que apodaban "El liebre" y el "Choroy" para que le ayudaran a realizar el trabajo, por supuesto que sus valientes amigos no le fallaron.
Se fueron muy de mañana hacia el lugar y esperaron pacientemente la medianoche para comenzar la faena no sin antes pegarse unos buenos tragos para estar más animados y valientes en caso de apariciones misteriosas. Trabajan con mucho sigilo, la noche está clara, algo brilla, todos creen ver el tesoro, se ilusionan demasiado, sólo era una piedra, siguen con el trabajo, llegan a cavar tan profundo que ya no se ve hacia abajo, pero nada, hacen otro hoyo tres metros hacia el lado derecho, pues así fueron las instrucciones de la sorteadora, a medio metro algo brilla y desaparece, tratan de palparlo pero se escurre como el agua entre los dedos. "El liebre" que era más vivo decide examinar con mucho cuidado una porción de tierra y a la luz de la luna se dan cuenta que el oro que creían ver brillar no eran más que lombrices que tienen la particularidad de brillar en la noche; grande fue la decepción, ya pronto está amaneciendo. Los tres amigos abandonan la empresa con mucha frustración y no les queda más que comerse el resto de comida, tomarse el trago y regresar.
Teodoro cumplió su feriado y regresó a trabajar, pero un día quiso averiguar el por qué de su fracaso y acude de nuevo donde la adivina la que le dice sin vacilar:
- Buen hombre, el entierro se les corrió, porque uno de tus acompañantes andaba con mucha avaricia y mal espíritu"
A Teodoro, que conocía muy bien a sus acompañantes no le convencieron estas explicaciones, desde ese momento creyó que la única forma de lograr bienestar es con su trabajo y esto hizo. Con los años logró conseguir lo que no pudo alcanzar con el "Entierro del Fundo Las Ánimas".